Eduardo Guerrero, baile Eduardo Guerrero (Cádiz, 1983) es uno de los nombres más potentes del flamenco contemporáneo actual. Formado desde los seis años y junto a maestros como Mario Maya, Antonio Canales y Manolo Marín, se tituló en Danza Española por el Conservatorio de Cádiz y amplió su formación en danza clásica y contemporánea. Bailó en las compañías de Eva Yerbabuena, Rocío Molina y Javier Latorre, llevándolo a escenarios como el Bolshói de Moscú o el Guggenheim de Nueva York. Desde 2011 firma una carrera propia como creador con espectáculos como Guerrero, Faro, Jondo o Bailar no es solo bailar y es distinguido con el Premio Desplante del Festival de las Minas, el premio Lorca al mejor intérprete y el título de Gaditano del Año. La revista Dance Magazine lo incluyó entre los 25 to watch internacionales. Su baile, definido por la crítica como «picassiano», combina técnica depurada, intensidad y una capacidad expresiva que lo convierten en referencia indiscutible del flamenco de vanguardia. Pino Losada, toque Diego Antonio Fernández Montoya, conocido artísticamente como «Pino Losada», (Madrid, 1983) es un guitarrista flamenco perteneciente a la prestigiosa saga de los Losada. Comenzó a tocar a los seis años junto a su padre, Diego Losada, creciendo en un entorno profundamente ligado al flamenco.