«Un día hablando con M, un adolescente que participaba en uno de los proyectos de mediación artística de ‘Yo Cuento’, el laboratorio de artes escénicas del Hospital Niño Jesús de Madrid, nos contó que estaba en tratamiento por ansiedad. Al oírle, su compañera V dijo que le entendía bien, que ella no había necesitado medicarse, pero que su hermano… y entonces nos contó la historia de su hermano. El proyecto estaba formado por un grupo de jóvenes asiduos del hospital y otro grupo que nada tenían que ver con él. M y V estaban representando a esa mitad de chicos y chicas que nada tenían que ver con el hospital. Y, sin embargo, la transversalidad de la ansiedad y el estrés los unificaba».
Lucía Miranda.