Tras su estreno absoluto en la XXIV edición de la Bienal de Flamenco, llega a Condeduque la trilogía del contrabajista y compositor Pablo Martín Caminero, a lo largo de tres jornadas consecutivas. Caminero aborda, desde una mirada personal, los tres pilares del flamenco: el toque, el cante y el baile. Lejos de plantearse como un proyecto cerrado desde su origen, esta propuesta surge, en palabras de él mismo, de una evolución natural: “Después de cinco discos dedicados a mis propias composiciones […] sentí la necesidad de hacer un álbum de versiones”, un impulso que acabaría abriendo un camino creativo mucho más amplio. La entrega Al toque partirá de la reinterpretación de un repertorio de standards de los grandes compositores de la guitarra flamenca (Paco de Lucía, Sabicas, Rafael Riqueni, Gerardo Nuñez, Manolo Sánlucar, etc…) desde un formato inusual: un trío sin guitarra, integrado por piano y percusión. Es un repertorio de standards de los grandes compositores de la guitarra flamenca (Paco de Lucía, Sabicas, Rafael Riqueni, Gerardo Nuñez, Manolo Sánlucar, etc…). “Quería un trío formado por un pianista improvisador y un percusionista flamenco”, explica Caminero sobre este proyecto, que marca el punto de partida de una exploración donde el lenguaje del jazz se convierte en vehículo para dialogar con la tradición flamenca. En Al cante el foco se desplaza hacia la voz, con la colaboración del cantaor jerezano David Carpio. Lo que inicialmente iba a ser una participación puntua